9 de diciembre de 2008


Hablamos durante horas de ella, de cómo había cambiado su vida desde que la conoció. Parece increíble pensar que ahora ella es su rutina, consecuentemente parte de su vida y por desgracia parte de ella. Nunca le había pasado con ninguna persona, una conexión tal, se aman como nunca pensaron que amarían a nadie. Pero una parte de ella, le impedía arriesgarse, le ataba a su soledad y le impedía amarla. Amarla, como ella le amaba a ella. Y ahora les observo, desde lejos. Veo como se hacen daño. No soporto la idea, porque se que es en vano. Se que un día ella, al levantarse y ver que ella no está a su lado, se arrepentirá de lo que hizo y dijo. Aunque nunca será tarde, ella no tardará en enamorarse de nuevo para esta vez si, amar bien...