
Hablamos durante horas de ella, de cómo había cambiado su vida desde que la conoció. Parece increíble pensar que ahora ella es su rutina, consecuentemente parte de su vida y por desgracia parte de ella. Nunca le había pasado con ninguna persona, una conexión tal, se aman como nunca pensaron que amarían a nadie. Pero una parte de ella, le impedía arriesgarse, le ataba a su soledad y le impedía amarla. Amarla, como ella le amaba a ella. Y ahora les observo, desde lejos. Veo como se hacen daño. No soporto la idea, porque se que es en vano. Se que un día ella, al levantarse y ver que ella no está a su lado, se arrepentirá de lo que hizo y dijo. Aunque nunca será tarde, ella no tardará en enamorarse de nuevo para esta vez si, amar bien...
